La mujer con los glúteos más grandes del mundo

Nota publicada el dia 28 jun 2012

Hay quienes dicen que las cirugías plásticas son como los tatuajes: una vez que te haces uno, quieres otro y otro hasta que tu cuerpo esté cubierto de una infinidad de dibujos; sin embargo, las cirugías se pueden convertir en un peligro para quienes se convierten en adictos al bisturí.

Un desperfecto aquí, otro acá, siempre existe un pretexto para tener un encuentro con el quirófano. La belleza se convierte en el peor de todos los enemigos… ¿Cuántas veces no hemos visto a personas que no se cansan de meterse silicón o que están obsesionadas con la juventud?

Casos tenemos muchos, como el de la actriz argentina, Sabrina, quien simplemente vive obsesionada con tener grandes senos, o Ninel Conde, quien se ha hecho múltiples cirugías con el único pretexto de lucir perfecta.

Un caso que está dando la vuelta al mundo es el de Vanity Wonder, una mujer que se obsesionó con sus glúteos y se sometió a un gran número de cirugías con el único propósito de obtener un trasero grande y perfecto… ¿Lo logró?

El sitio periodicocorreo.com, te trae su historia: Vanity Wonder se inyectó por primera vez silicona en el trasero, en 2006, y cree que ni siquiera era silicona, sino aceite de soya. En ese entonces, el negocio de las clínicas estéticas ilegales era muy secreto.

“Entonces todo era silencio, silencio, silencio. Había que buscar para encontrar éstas cosas. Ahora, cualquier persona se inyecta con lo que compra en el supermercado de la esquina o en la gasolinera”, declaró Vanity.

La mujer, madre de dos niñas, ha contado en el libro Shot Girl, que se convirtió en ayudante de una de esas clínicas ilegales, donde hacen este tipo de tratamientos.

Allí vio toda clase de pacientes, desde una joven de 17 años llevada por una madre orgullosa hasta señoras de gafas bifocales y con dentaduras postizas.

“Mucha gente cuenta tantas mentiras sobre las mujeres que se ponen inyecciones de silicona “, explicó Wonder. “Es como algo secreto. Me decidí a contarle a la gente, en lugar de dejarlos adivinar. “

La mujer no ha escrito un libro crítico, sino explicativo, para que no se generalice sobre estas chicas que deciden modificar su cuerpo y las razones que las impulsan, arriesgando, incluso, su salud.

“No es, como muchas personas creen, porque están tratando de complacer a un hombre, o porque se deprimen profundamente. No hay ninguna razón común. Algunas mujeres se inyectan porque lo hacen todas las demás. Hay un montón de razones”, explicó.

Vanity Wonder asegura que se siente satisfecha con su cuerpo, aunque ya dejó esta adicción. “No es que me sienta feliz, pero me miro en el espejo y me encanta esto que soy”, dice. “No he ido a prisión, tengo mis brazos y piernas. No he muerto a causa de esta estupidez que he hecho”.

Vanity asegura que ha gastado mucho dinero en “embellecer su trasero”: 15 mil 500 dólares invertidos en implantes e inyecciones, para aumentar el tamaño de sus nalgas.

De hecho, en el libro Shot Girls revela todos los detalles de sus cirugías y todo lo que ha pasado.

Wonder, que ha dejado de acudir al mercado negro de la cirugía, aseguró que se siente feliz con el resultado, aunque también reconoce que es una persona afortunada, pues no le ha pasado nada a pesar de haber arriesgado su vida tantas veces con la cirugía ilegal.

Cabe señalar que el hecho que Vanity, hasta el momento, no haya presentado problemas de salud por la serie de sustancias que se inyectó, no significa que está libre de sufrir algún tipo de infección; por ello siempre es importante acudir con médicos certificados por la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, si ya has decidido cambiar tu físico con implantes.

Por otro lado, el sitio victimasmalaestetica.com enlista algunos consejos de cómo prevenir las malas cirugías. Según expertos, en las intervenciones estéticas el peligro es muy alto si no se tienen en cuenta ciertas recomendaciones.

1. Quien se somete a una cirugía estética debe tener más que valor para soportar el dolor y las molestias del postoperatorio.

2. Lo ideal es que el paciente conozca los riesgos que corre, verifique las condiciones del lugar en donde se va a practicar y no exponga demasiado su cuerpo.

3. Una estrella azul en el sitio donde se va a hacer la cirugía indica que está certificado por la Secretaría de Salud, sin embargo, hay otros requisitos que deben cumplir para funcionar.

4. Las cirugías estéticas están catalogadas como ambulatorias dentro de la reglamentación, pero muchas de ellas exceden esta condición.

5. Para corregir la flexibilidad en la norma, la Secretaría Distrital de Salud alista una propuesta ante el Ministerio de la Protección Social para que no se realicen cirugías complejas en los lugares destinados a hacer operaciones menores y de esta forma reducir los riesgos para el paciente.

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